¿Qué vamos a ser hoy?
sábado, marzo 30, 2013
sábado, marzo 16, 2013
Mis espinas no pinchan, no hacen sangrar,
no pincharán nunca y no seré nunca humana.
No quiero olvidar el dolor.
No quiero olvidar el dolor.
Porque él no me olvida a mí,
me busca, me observa, me peina,
me quiere, me escribe.
No quiero olvidar quién soy,
o más bien quién no soy,
al menos hasta que el hambre
pueda enamorirme hasta yacer
y ser un número, un trozo de tierra,
unas flores bellas, oh, ya marchitas.
Alguien las tira, instala otras.
Nada más, nada más,
déjenme ser ceniza, por favor.
No me hagan soñar más,
no tengo más aliento
no pincharán nunca y no seré nunca humana.
No quiero olvidar el dolor.
No quiero olvidar el dolor.
Porque él no me olvida a mí,
me busca, me observa, me peina,
me quiere, me escribe.
No quiero olvidar quién soy,
al menos hasta que el hambre
pueda enamorirme hasta yacer
y ser un número, un trozo de tierra,
unas flores bellas, oh, ya marchitas.
Alguien las tira, instala otras.
Nada más, nada más,
déjenme ser ceniza, por favor.
No me hagan soñar más,
no tengo más aliento
lunes, febrero 11, 2013
Sigo viviendo bajo el mismo cielo
Llevar toda una vida intentando ser con esa esperanza, ¿cómo se llamaba? Ah, sí, futuro, que te incita a seguir intentando mostrarle un cuadro a un ciego, no hablemos de esas personas que no tiene vista pero pueden verlo todo, hablemos de esas personas con vértices que no son vértices, esas personas con películas transparentes en los ojos sucias y llenas de botellas de ron, y a esas no se les puede enseñar un cuadro, verán manchas, verán siluetas coloreadas y algunas líneas, nada más, y dirán que es romántico mientras se enfundan el abrigo porque tienen frío, tienen hambre, tienen ganas de irse. Más narcisos que la flor, todo ignoran y qué felices, qué elevada comisura de los labios que esbozan cada poco tiempo, sin esfuerzo. Pero yo estaba hablando de ser, hablar de algo que no tienes que no eres que no tendrás a no ser que te asesines yendo por la ruta irregular. Imaginad que os asesináis, caminando por la acera con un pulmón destrozado pero con una amplia sonrisa, las cejas perfectamente hechas y las uñas largas. Tu asesinato en forma de cigarro, de un cuarto sin ventanas, de una noche sin luna ni estrellas, el cielo encapotado y la presión sanguínea dando la nota. Ser la presión sanguínea de alguien, ir por sus venas hasta llegar al ventrículo izquierdo y volver a irse por el conducto azul, volver e irse, volver e irse. No existe.
Y es que siempre que abro la persiana todas las ventanas están cerradas.
Quizá no mire lo suficiente.
viernes, diciembre 28, 2012
Felices dieciséis.
Se nos cae un año por las escaleras, y aunque no se vaya a romper nada, qué de puntos, qué de hinchazones y heridas curables con desinfectante y micromina, gasas y alcohol. Teniendo en cuenta que nunca seré ni me completaré a ningún nivel, tenga once, veinte o cincuenta años, ha valido la pena (3,99 lágrimas). Quitando los vacíos, las discusiones quemables, los lloros silenciosos, el abrigo olvidado una fría mañana y el sonido del despertador, constante, puntual y cabrón, nos quedarían los gorros, el mar, los libros en verano, el piano, todo lo que he empezado y aún permanezco, los fines de semana, el sol en invierno.
Las mismas caras sonrojadas y sonrientes abrazándote, limpiándote las lágrimas, acariciándote el pelo, diciéndote todo lo que eres y lo que no eres aún conociéndote un poco. Ahí, como un inmenso árbol las raíces del cual llegan a tu ventrículo izquierdo y bombean al compás. Que se me fue el año por el desagüe, pero se me fue de la mejor manera, maldita sea. Viva las canciones descubiertas, las conversaciones metafísicas y las deducciones erróneas, las amenazadas dichas entre gruñido y enfurruñamiento.
Qué decir. Que os quiero. Aunque no os conozca, no sepa cómo os llamáis, no sepa una mierda. No importa, os quiero igual, de la misma forma. Hacedme un favor, quitaros vuestro abrigo permanente, la capa de piel que está de más y que si no os quitan a mordiscos ahí queda. Os la quitáis. Y dejáis que las cosas pasen que los años pasen y se queden en un recuerdo tangible pero borroso.No seais tan duros con vosotros mismos joder, que lo hacéis de puta madre.
Hace cuatro años, una chica muy blanca y bajita me dijo "si te aburres, sólo piensa que estás dentro de una película y todo será más llevadero".
Las mismas caras sonrojadas y sonrientes abrazándote, limpiándote las lágrimas, acariciándote el pelo, diciéndote todo lo que eres y lo que no eres aún conociéndote un poco. Ahí, como un inmenso árbol las raíces del cual llegan a tu ventrículo izquierdo y bombean al compás. Que se me fue el año por el desagüe, pero se me fue de la mejor manera, maldita sea. Viva las canciones descubiertas, las conversaciones metafísicas y las deducciones erróneas, las amenazadas dichas entre gruñido y enfurruñamiento.
Qué decir. Que os quiero. Aunque no os conozca, no sepa cómo os llamáis, no sepa una mierda. No importa, os quiero igual, de la misma forma. Hacedme un favor, quitaros vuestro abrigo permanente, la capa de piel que está de más y que si no os quitan a mordiscos ahí queda. Os la quitáis. Y dejáis que las cosas pasen que los años pasen y se queden en un recuerdo tangible pero borroso.
Hace cuatro años, una chica muy blanca y bajita me dijo "si te aburres, sólo piensa que estás dentro de una película y todo será más llevadero".
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lunes, octubre 08, 2012
domingo, octubre 07, 2012
No seas tan débil, me gustaría decir. Pero no puedes decirle eso a una persona débil. Porque es débil.
Y claro.
Todos buscamos a la mujer
ideal: los hombres en las mujeres y las mujeres dentro de ellas. Pero no existe
la mujer ideal, no existe esa mujer guapa, loca, extrovertida y triste… sólo
existe para nosotros mismos. Y yo estoy enfadada con mi mujer ideal… estos días
es demasiado egoísta y frágil, ah, mi mujer ideal no es perfecta. Es egoísta porque dice que tiene alas y que las va a cortar porque no la
dejan dormir, y yo le digo que eso es hastío para mí, que esas alas también las
hice yo, que son demasiado bonitas. Pero mi mujer ideal no me escucha, y esta
mañana he visto una mancha roja en el fregadero. Es digna de despreciar.
Llegar alto sólo para caer de veras, vértigo, expectativas, vidas futuras, conocimiento, lo coges lo pones en una pila lo quemas.
"Si no amas a alguien con locura, mejor no ames a nadie"
Nada que quemar pues...
Pero me da igual, ah, ya todo me da igual.
Soy una hambrienta feliz.
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